Síndrome post-COVID, ¿qué es y qué implica?

Síndrome post-COVID, ¿qué es y qué implica?

Sofía Canales

¡Ahhh, el COVID! El virus que nos ha dado tanto de qué hablar desde el año pasado… Al principio hablábamos de una enfermedad en China que jamás pensamos que llegaría a México, después empezaron los primeros casos en nuestro país y cundió el pánico. A partir de ahí aprendimos cómo se transmite, qué síntomas causa, cómo cuidarnos y hasta nos inventamos tapetes sanitizantes (que por cierto, no sirven de nada).

Mientras las camas de terapia intensiva del mundo entero se saturaban, los científicos enfocaron toda su energía y recursos para encontrar medicamentos que contrarrestaran esta terrible infección, además de empezar la, hasta ahora, interminable carrera de las vacunas.

Ahora la plática está concentrada alrededor del estatus de vacunación, la lucha contra los “antivaxers”, si ya tienes la primera o segunda dosis y qué tan mal te fue cuando te la pusieron. Pero también ya es momento de hablar de algo que espero les dé información valiosa para estar más tranquilos: ¿qué esperar después de que ya te dio covid?

A estas alturas de la pandemia, existen alrededor de 220 millones de personas que ya tuvieron COVID-19 en todo el mundo. Desafortunadamente, de este total, aproximadamente 4.5 millones fallecieron, lo cual representa una verdadera pérdida para la humanidad y para millones de familias que perdieron a sus seres queridos, ¿pero qué hay de los otros 215.5 millones de personas que sobrevivieron? ¿Por qué la mayoría tienen síntomas mucho tiempo después y sus doctores no les hemos explicado qué es lo esperado?

Si tú eres una de tantas personas que ya se recuperó de la infección, espero que la información en este artículo te ayude a entender por qué sigues sin oler la comida o por qué te cuesta tanto trabajo concentrarte en la chamba o escuela.

¿Qué es el "long COVID"?

Hoy todavía no existe un término exacto para definir a los pacientes que padecen “long COVID”, como se hace llamar en inglés, o “COVID prolongado”. A mí me gusta más el término “síndrome post-COVID” porque incluye una gran variedad de síntomas que seguimos tratando de entender. Según H.E Davis et al., en su artículo publicado este año podemos definir este síndrome como el conjunto de síntomas que se desarrollan después de confirmar infección por SARS-CoV-2 y que duran más de 28 días. La CDC (Center for Disease Control, por sus siglas en inglés) lo define como una amplia gama de problemas de salud, ya sean nuevos, persistentes o recurrentes, que una persona puede experimentar hasta 4 o más semanas después de haber sido infectadas por primera vez con el virus que causa COVID-19.

Más allá de los síntomas comunes

¿Cuáles son estos síntomas a los que nos referimos? Prepárate porque son unos cuantos y afectan a casi todos los órganos y sistemas del cuerpo.

Los primeros estudios que se publicaron sobre este tema describieron que entre los síntomas más frecuentes se encontraban: fatiga, sensación de falta de aire, dolor en el pecho, trastornos cognitivos (como falta de concentración), dolores musculares y disminución de la calidad de vida. Pero mientras más tiempo pasa, más aprendemos de esta enfermedad y mientras que al principio pensábamos que afectaba única o principalmente al tracto respiratorio, ahora confirmamos que es una enfermedad multisistémica, es decir, que afecta a muchos más sistemas del cuerpo incluido el aparato gastrointestinal, respiratorio, cardiovascular, musculoesquelético, reproductor y neurológico, entre otros.

Por ejemplo, ¿sabías que el COVID-19 puede provocar alteraciones en la piel? Desde ronchas, pasando por hinchazón y enrojecimiento de los dedos de los pies (sí, leíste bien) hasta fragilidad y decoloración de las uñas. Y hasta 20% de los pacientes presentan caída de pelo, así que si ya estás medio pelón o pelona y quieres ir a una boda, piénsalo bien porque si te contagias, ya sabes...

Fatiga

Un síntoma que puedo decir con seguridad que casi todos mis pacientes presentan es la fatiga. Según un estudio que entrevistó a más de 3,700 pacientes, el 87% reportó fatiga. Lo que más me llamó la atención no solo es el altísimo porcentaje sino las consecuencias.

Quizá pensamos que sentirse cansado no es grave, sin embargo según el mismo estudio, solo el 23% de los pacientes pudieron regresar a sus empleos y trabajar las mismas horas y al mismo ritmo que tenían antes de contagiarse, lo que quiere decir que la mitad están trabajando menos horas que antes y ese 23% no estaba trabajando como consecuencia directa de la enfermedad al momento de contestar la encuesta. Los motivos de la ausencia incluían haber renunciado, haber sido despedidos o estar de incapacidad por enfermedad, entre muchos otros.

Neblina cerebral

Otro síntoma del cual muchos pacientes se quejan es la famosa “bruma mental” o “neblina cerebral”. A lo que se refiere este término es que los pacientes presentan síntomas como dificultad para concentrarse, pérdida de la memoria, abrumarse fácilmente al realizar tareas simples y dificultad para encontrar palabras conocidas.

El porcentaje reportado en estudios va desde el 30% hasta el 80% así que seguramente a muchos de los que lean este artículo les ha pasado y ahora tienen una explicación de por qué su desempeño ha disminuido después de haberse enfermado y recuperado de COVID.

Otra secuela no tan común

Si eres una persona que tiene un intestino sensible o siempre sufres de la panza, cuídate porque el COVID puede empeorar tus síntomas. Ya existe evidencia de que el COVID-19 tiene el potencial para afectar el microbioma (todas las bacterias que viven en el tracto gastrointestinal) provocando una gran variedad de síntomas como diarrea, estreñimiento, reflujo, náusea, vómito, pérdida del apetito y dolor abdominal.

Otro dato interesante es que se ha visto que, aun cuando la prueba para diagnosticar COVID (la que sientes que te estan rascando el cerebro a través de la nariz) sea negativa, se puede seguir excretando o eliminando el virus a través de nada menos y nada más que las heces. Así que, por lo que más quieras, este es un motivo más para que no se te olvide lavarte las manos después de ir al baño :)

¿Por qué tantos síntomas?

Tal vez están pensando, ¿y cómo es que un virus, principalmente respiratorio, puede afectar la concentración, alterar el ciclo menstrual, disminuir la visión, empeorar alergias y dar estreñimiento? La respuesta desafortunadamente es que todavía no estamos seguros pero ya existen varias teorías muy interesantes. Los mecanismos por los que actúa este virus y causa tanto relajo en el cuerpo son: daño celular directo, propensión a desarrollar coágulos y una respuesta exagerada del sistema inmune.

Ésta última es muy importante porque las células del sistema inmune producen unas sustancias que se llaman “citoquinas inflamatorias” que se encargan de ayudar a atacar y controlar las infecciones, no solo las virales. El problema es que se llevan todo lo que encuentran en su paso, generando una inflamación brutal que afecta a todo el cuerpo.

Como este artículo no alcanza para entrar en detalle de todo lo que puede causar el COVID-19, les ruego que contacten a su médico si ya tuvieron y siguen presentando síntomas mucho tiempo después. Por “mucho tiempo después” me refiero a más de 35 semanas, como se reportó en otro estudio que puede suceder. Independientemente de eso, les recomiendo paciencia, la mayoría de los síntomas mejoran solitos sin necesidad de ningún tratamiento, solo hay que darle tiempo al tiempo y al cuerpo.

Mientras tanto, y hasta que entendamos por completo al bicho, sigan practicando las medidas preventivas que nos han repetido hasta el cansancio: usar cubrebocas, lavarse las manos, mantener sana distancia y todas las que ya se saben de memoria. Recuerden que las vacunas no son perfectas y aun con ellas te puedes contagiar aunque ya tengas el esquema de vacunación completo. Si no quieres tener fatiga y pérdida del olfato por más de 6 meses, te recomiendo que te cuides.

Fuentes:
1. Our world in data, 2021

2. H.E. Davis et al., Characterizing long COVID in an international cohort: 7 months of symptoms and their impact, 2021

3. A.Nalbandian et al. , Post-acute COVID-19 syndrome, 2021

4. Alwan NA. Surveillance is underestimating the burden of the COVID-19 pan- demic, 2020

5. Post-COVID Conditions: Information for Healthcare Providers, 2021