¿Qué son los ejercicios de Kegel, cómo se realizan y para qué sirven?

Equipo Editorial Sofía

abril 14 2020

El suelo o piso pélvico es una parte del cuerpo que pocas veces es mencionada en nuestra vida diaria. Sin embargo, es muy importante para el bienestar de las personas. Por eso, en este artículo te hablaremos sobre los ejercicios Kegel y para qué sirven.

Esta parte de nuestra anatomía, como su nombre lo indica, está en la parte baja de la pelvis o cadera y se forma por músculos y ligamentos que se encargan de mantener los órganos internos en su lugar.

Ahora bien, antes de ir a los beneficios, definamos bien el tema principal de este artículo.

¿Qué son los ejercicios de Kegel?

Los ejercicios Kegel son una serie de movimientos que ayudan a fortalecer el suelo pélvico y ayudar a evitar problemas como incontinencia, prolapsos, entre otros.

Además, estos ejercicios te apoyan a mejorar la calidad de tu vida íntima. Y es que la fortaleza del suelo pélvico también se relaciona con la presión muscular de las partes genitales. Es decir, si tu región pubocoxígea — así se llama — pierde fuerza, también tus genitales perderán capacidad de hacer contacto —de apretar— para disfrutar del placer sexual.

Pero, ¿qué importancia y función tiene el suelo pélvico?

Suelo pélvico, ¿para qué sirve?

Las funciones del piso pélvico incluyen controlar a voluntad las excreciones de nuestro organismo. Así es: nos referimos a la orina y a las heces.

Y es que los músculos del suelo pélvico contienen los esfínteres anal y urinario, que son los responsables de abrir y cerrar el paso de los conductos naturales de nuestro cuerpo.

Seguramente para algunos será un poco desagradable aprender sobre esto, pero es muy necesario.

El punto es que, gracias al suelo pélvico, una vez dejada la primera infancia, podemos abandonar los pañales y ponernos ropa interior más fresca y cómoda.

Y, ¿qué se gana al fortalecerlos con los ejercicios Kegel?

Bueno, los músculos que conforman esa parte tan importante de nuestra fisiología pueden debilitarse debido a factores como la tos crónica, los embarazos y los partos, el exceso de peso corporal, las cirugías en la zona genital o anal, el envejecimiento y la realización exagerada de esfuerzo físico. ¡Hay diversidad de causas!

Las señales inequívocas de que nuestros músculos pubocoxígeos están perdiendo condiciones son los escapes involuntarios de orina. Estos pueden suceder al toser, reírse o hacer esfuerzo.

Y aunque esta incontinencia puede parecer un problema muy pequeño, si nuestro piso pélvico se debilita en exceso, esa fuga urinaria puede aumentar hasta el punto de hacer desaparecer la capacidad de controlar nuestros esfínteres de manera continua.

Hay aún más. Fíjate en esta palabra tan rara para la anatomía: antigravitatorio.

El suelo pélvico tiene la función de vencer la fuerza de gravedad y es por ello que los órganos internos permanecen en su lugar. El músculo pubocoxígeo es una especie de portero que impide, por ejemplo, que el útero se salga por la puerta de la vagina atraído por la gravedad terrestre.

De hecho, en casos de debilidad extrema del suelo pélvico, se presentan los llamados prolapsos — estado en que ya corresponde al médico cirujano intervenir para su corrección.

Todo la anterior lo hemos contado para que valores la importancia de esa parte de nuestros cuerpos, y de cómo el obstetra estadounidense Arnold Kegel (1894-1981) vino a nuestro rescate con sus notables ejercicios denominados, como ya lo supones, ejercicios de Kegel.

Ahora bien, ¿cómo fortalecerlos?

¿Cómo hacer los ejercicios de Kegel?

El primer paso para ejercitar el piso pélvico es saber qué músculos tienes que fortalecer. ¿Te contamos cómo ubicarlos con facilidad? Simplemente detén la salida de orina. Ese músculo que utilizaste para cortar el flujo es exactamente el anillo que rodea la uretra.

También forman el piso pélvico el anillo que rodea al ano y el anillo que rodea la vagina, que identificarás así: el primero, introduciendo tu dedo en el ano y apretando. El segundo, haciendo lo mismo con el dedo en la vagina.

Una vez identificados los tres anillos, ya no tendrás que tocarlos para ejercitarlos.

Apretar y soltar repetidas veces estos músculos los hará más fuertes. Para ello te conviene organizar pequeñas rutinas. Y, aunque al principio debes prestarles más atención y concentrarte en hacerlos, poco a poco irás acostumbrándote a realizar estos ejercicios en cualquier lugar y a cualquier hora,

¿Lo mejor? ¡Nadie se dará cuenta!

Una rutina básica, inicial, puede ser la siguiente:

  • Apretar de 3 a 5 segundos el músculo que controla el flujo de orina, luego, relajar durante 4 segundos y volver a repetir el proceso, al menos, 10 veces.
  • Haz esto durante 3 veces al día, para fortalecer tu suelo pélvico y tener mayor control de tu cuerpo.
  • Progresivamente puedes ir aumentando el tiempo que mantienes contraídos los músculos, hasta llegar a los 10 segundos por contracción. Recuerda que más no siempre es mejor, y que hablar con un doctor siempre es valioso.

Si quieres ayudarte con tecnología (¡es posible!), puedes investigar acerca de algunos dispositivos que se comercializan con el fin de facilitar el fortalecimiento del piso pélvico y que brindan información sobre la fuerza que tiene y el progreso de su reacondicionamiento. Un ejemplo es el dispositivo Elvie Trainer, que se vincula a una app para ese fin.

Si se tiene constancia, en pocas semanas o meses, puede empezar a notarse mejoría en el grado de incontinencia, así como mayor sensibilidad durante las relaciones sexuales.

Es importante no realizar los ejercicios de Kegel durante la expulsión de orina (solo la primera vez, para identificar los músculos), pues ello puede generar que la vejiga no se vacíe por completo.

De todos modos —repetimos— ante problemas graves de debilidad de la zona del piso pélvico, tu primera opción debe ser ir al doctor.

Así que ya sabes qué es el piso pélvico, cómo puedes fortalecerlo y qué beneficios obtendrás con los ejercicios de Kegel. Ahora te toca a ti compartir con nosotros:

¿Qué opinas de estos ejercicios? ¿Los has practicado? ¿Han logrado hacer una diferencia en tu vida sexual y reproductiva? ¿De qué otra forma crees que tener un piso pélvico fuerte puede darte calidad de vida? Tu opinión es muy importante. Déjala en la sección de comentarios.

 

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