5 efectos del estrés en el sistema inmune y cómo fortalecerlo

Equipo Editorial Sofía

mayo 22 2020

Por mucho tiempo, especialistas de salud han estudiado los efectos del estrés en el sistema inmune.

Cada vez se descubren más consecuencias negativas de este estado de agotamiento mental que puede causarse por exceso de trabajo, problemas en las relaciones personales y pensamientos negativos, entre muchas otras cosas.

Por eso, en este artículo queremos compartirte y explicarte algunos de los efectos nocivos del estrés y, luego, mencionarte los consejos claves para controlarlo y, en general, proteger tu sistema inmune.

¡Sigue leyendo!

5 efectos del estrés en el sistema inmune

Si bien el estrés se origina en la mente, tiene consecuencias negativas para el organismo en general y, en consecuencia, en el sistema inmune, entre éstas:

1. Incremento del cortisol

El cortisol es una hormona que produce el cuerpo para ayudarlo en momentos de estrés. Es bueno tener cortisol a niveles normales, pero cuando esos niveles aumentan demasiado, causa problemas de salud que debemos conocer.

Las personas que sufren de estrés con mucha frecuencia, pueden presentar niveles de cortisol elevados, ocasionando cambios negativos en los leucocitos, que son células de la sangre que defienden a nuestro cuerpo de enfermedades y agentes infecciosos.

Por lo tanto, al estar los niveles de cortisol altos, se reduce la rapidez y efectividad de las respuesta inmune de nuestro cuerpo ante diferentes microorganismos como virus, bacterias, hongos y parásitos

También es importante que conozcas que el cortisol, al ser una hormona de estrés, también lleva a un incremento de los niveles de adrenalina, lo cual puede aumentar el ritmo cardíaco, convirtiéndose en un factor de riesgo en personas con antecedentes de ciertas enfermedades cardiacas.

2. Aumento de la presión arterial

El por qué el cortisol aumenta los niveles de presión arterial se explica por toda una cascada de eventos complejos que ocurren dentro de cada célula de nuestro cuerpo.

Pero para entenderlo de una manera sencilla, es importante que conozcas que los niveles altos de cortisol causan daño al recubrimiento de tus vasos sanguíneos, es decir, causan daño al circuito por donde viaja tu sangre, provocando cambios a nivel microcelular que terminan en un aumento de tu presión arterial.

Cuando el organismo está constantemente en tensión y “al límite”, desde el punto de vista cardiovascular, aumenta el riesgo de cardiopatías como consecuencia del mayor trabajo al que se expone nuestro corazón.

Por supuesto, el riesgo es mucho mayor cuando se trata de personas con antecedentes de enfermedades cardiacas o que ya han tenido accidentes cardiovasculares, como expresamos algunas líneas atrás.

3. Debilitamiento de las defensas

Este es uno de los principales efectos del estrés en el sistema inmune y quizá, el que más conocen las personas. Sin embargo, siempre vale la pena explicarlo una vez más para tenerlo presente.

El estrés crónico está asociado con el debilitamiento de las defensas, lo que a su vez facilita la entrada y reproducción de agentes nocivos en nuestro organismo.

Un claro ejemplo, son las personas que presentan resfriados en medio de una temporada de exámenes académicos o en periodos de trabajo muy elevados y de gran exigencia.

Las situaciones tensas en el hogar también son un detonante del estrés y, en consecuencia, de posibles enfermedades infecciosas de repetición.

4. Lesión de vasos sanguíneos del corazón

Las personas con cargas de estrés tan fuertes, que llegan a afectar de manera sustancial su forma de vida y actividades cotidianas, tienden a desarrollar lo que se conoce como una Personalidad Tipo A, caracterizada por la hostilidad y preocupación excesiva..

De acuerdo a lamenteesmaravillosa.com, las personas con este tipo de personalidad son más vulnerables a las enfermedades coronarias, es decir, aquellas que afectan a las arterias que nutren de sangre a nuestro corazón de sangre.

Eso puede estar ocasionado por los constantes sobresaltos cardíacos que tienen las personas propensas al estrés, que se toman todo “a pecho”.

5. Inflamación de los bronquios

Según estudios citados en una publicación del Instituto Salamanca, entre los efectos fisiológicos del estrés constante se encuentra el asma bronquial.

Las situaciones de presión, preocupación y agotamiento constante se asocian con la inflamación crónica de las vías aéreas, lo que provoca los molestos y peligrosos episodios de disnea (sensación de falta de aire).

Además de todos estos efectos, el estrés genera malos hábitos de vida, como alimentación desbalanceada y consumo exagerado de alcohol, tabaco y otras sustancias nocivas para la salud, que desgastan de manera directa el sistema inmune.

¿De qué forma combatir el estrés y fortalecer el sistema inmune?

¡Muy bien! Ya conoces los principales efectos del estrés en el sistema inmune e, incluso, en el nervioso. Con toda esta información ya puedes entender cómo el estrés puede afectar negativamente a tu estilo de vida, tanto emocional, como físico.

Como ves, se trata de un mal que afecta nuestra mente y que luego impacta otros órganos y el cuerpo en general. Ahora que sabes esto, probablemente te preguntes “¿de qué manera puedo evitar el estrés?”.

Para prevenir este estado de tensión y proteger tu sistema inmune necesitas, entre otras cosas, organizar tu rutina diaria. De esa manera dejarás a un lado la incertidumbre y vivirás de forma estable y ordenada.

Esto te permitirá equilibrar tus obligaciones con actividades que disfrutas e, incluso, que te ayudan a disminuir el estrés en caso de que ya haya aparecido. Son muchos ejemplos que podemos darte, por ejemplo:

  • Técnicas de relajación como la meditación, al igual que el ejercicio, son otras muy buenas formas de bajar la carga de estrés.
  • Comer de manera saludable y balanceada es otro aspecto clave para fortalecer sistema inmune y disfrutar de energía y bienestar, al igual que dormir bien y descansar lo suficiente.
  • Por último, fomenta una relación saludable con tus seres queridos y piensa de manera positiva.

¡Ya sabes! Toma en cuenta estos consejos y protégete de los efectos del estrés en el sistema inmune.

¿Te pareció interesante este material? Si tienes alguna duda o necesitas más información acerca del tema del que hablamos en este texto, ¡no olvides que puedes escribirnos en la sección de comentarios! ¡Te ayudaremos en lo que necesites!

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