7 beneficios de la actividad física que debes conocer

Equipo Editorial Sofía

abril 15 2020

Vivir debe permitirnos disfrutar al máximo nuestras actividades diarias, y tener fuerza física y mental para afrontar los retos que se nos presentan. Y, aunque son muchos los factores que pueden afectar tu bienestar, hay uno que puede ayudarte mucho y que puedes poner bajo tu control: la actividad física.

A continuación encontrarás una lista con 7 beneficios que podrás disfrutar si eres constante en el compromiso de hacer actividad física. Después de que los conozcas, seguramente te animarás a moverte un poco cada día… ¡sin excusas!

1. Tendrás más fuerza

Cuando incorporas de manera regular el ejercicio a tu vida, tu cuerpo irá sintiéndose más fuerte (aunque al principio, mientras te acostumbras, es posible que sientas dolores musculares)

Después de años de sedentarismo, es importante que empieces poco a poco en las actividades físicas más demandantes.

Luego, progresivamente, te irás sintiendo más fuerte y podrás realizar tus ejercicios con mucha más facilidad y agilidad. Por otro lado, podrás asumir con más energía actividades que disfrutas.

2. Tendrás mayor salud mental

Una de las consecuencias del estilo de vida urbano de hoy en día es el aumento de trastornos como la ansiedad y la depresión.

La buena noticia es que las actividades físicas ayudan a disminuir dichos estados, ya que ayudan a la secreción de endorfinas, sustancias que libera el cerebro durante el ejercicio y que también son conocidas como “hormonas de la felicidad”, ya que causan sensación de logro y bienestar.

El ejercicio, además de eliminar el distrés (estrés negativo), puede generar austrés (estrés positivo, motivador).

3. Dormirás mejor

El sedentarismo se ha relacionado con el insomnio. Así que si te anotas en el club de los que hacen ejercicio y actividades físicas, es posible que mejore la calidad de tu sueño.

Este tema se relaciona bastante con lo explicado en el punto anterior, pues es difícil conciliar el sueño cuando estamos ansiosos o deprimidos.

Si duermes mejor, seguramente tendrás un “día siguiente” más productivo. Otro punto a favor de hacer actividades físicas.

4. Físicamente, te verás y sentirás mejor

La actividad física hará que luzcas mejor. No solo porque te ayudará a tener un peso saludable, sino que también, al darte fuerza, mejorará tu postura.

Y, por si fuera poco, el subir tu ánimo también te dará un semblante más feliz. Así que este punto también es muy positivo para motivarte a hacer ejercicio físico.

5. Vivirás mejor

No se trata solo de “estar vivo”, sino de disfrutar de la vida.

Sin tomar en cuenta subjetividades, está probado científicamente que la actividad física promueve el buen estado de salud corporal.

Es menos probable que las personas consideradas activas padezcan enfermedades circulatorias, cerebro-vasculares y metabólicas como la resistencia a la insulina, por ejemplo.

Por otra parte, el ejercicio también ayuda a controlar algunas enfermedades como la diabetes mellitus y las dislipidemias (exceso de colesterol) que pueden afectar las vías circulatorias.

Así que ejercitarte, además de darte bienestar, también prolongará tu vida.

6. Una vejez feliz

Uno de los temores relacionados con el envejecimiento es la propensión a la pérdida de independencia. Si es tu caso, anota estos excelentes beneficios de la actividad física:

  • Mejora la densidad ósea, evitando o disminuyendo la osteoporosis (porosidad de los huesos que los va debilitando y que es causa de fracturas en los adultos mayores)
  • Evita o disminuye la pérdida de memoria asociada a enfermedades como la ateroesclerosis (al controlar las grasas “malas” del organismo, estas no se depositan en el sistema que irriga el cerebro).

Ambos beneficios son especialmente importantes para la independencia de las personas mayores, como dice el famoso adagio: "mente sana en cuerpo sano".

7. Ahorrarás dinero

Si sumas a tu día a día rutinas tales como caminar a lugares relativamente cercanos, usar las escaleras siempre que puedas, limpiar tú mismo tu casa al ritmo de la música y/o hacer jardinería los fines de semana, no solo estarás invirtiendo en tu salud, sino que también estarás ahorrando dinero (por ejemplo, el destinado al transporte y lo que tendrías que pagarle a alguien que hiciera las tareas por ti).

Pero, ¡hay más! Al mejorar tu salud, la actividad física pudiera hacerte evitar gastos asociados con enfermedades que se previenen y/o controlan gracias al ejercicio.

¡No más excusas!

Realizar actividades físicas trae grandes beneficios, sin embargo, entendemos que existen tres frases claves que nos desmotivan y que muchas veces no nos permiten completar nuestro propósito de ser más activos, las cuales son:

"La verdad, yo no tengo tiempo para hacer ejercicio"

Aunque los beneficios de hacer actividades físicas han logrado un estatus indiscutible, para muchos nos es fácil encontrar excusas para posponerlas.

La falta de tiempo para el deporte es uno de los primeros pretextos de la lista. Si justificas tu sedentarismo con este argumento quizás deberías contar el tiempo que pasas frente al televisor para darte cuenta de que, efectivamente, sí tienes algunos minutos al día que podrías dedicar a ejercitarte.

"Pero no sé qué actividad física puedo hacer" y "no sé dónde puedo ejercitarme"

No todos tenemos a nuestra disposición un gimnasio, un parque lleno de árboles y sin contaminación o una alberca —escenarios ideales para hacer ejercicio— pero sí contamos con una calle para caminar, o una casa que atender.

Si te preguntas qué tiene que ver la casa con esto, es simple, ya que puedes incorporar tus actividades físicas a muchas de tus actividades diarias o, incluso, puedes comprar elementos para hacer ejercicios (mancuernas, cuerda de saltar, tapete de yoga, etc.) y con ayuda de una aplicación móvil empezar a ejercitarte. Además, ¡con un poco de actitud y tu música preferida podrás empezar a hacer tus actividades en casa!

Ten en cuenta que también hay pequeñas decisiones que hacen la diferencia que también te ayudan a ser menos sedentario, como por ejemplo:

  • Arreglar tu propio jardín
  • Subir a tu oficina o departamento por las escaleras en lugar de usar el elevador
  • Tomar el camión unas paradas más adelante y bajarte unas más atrás

Como ves, la actividad física puede ofrecerte múltiples beneficios.

Y, aunque en este artículo te recomendamos incorporar a tu vida la actividad física de manera regular, queremos sumar a esta recomendación lo siguiente: si quieres incursionar en deportes o actividades físicas demandantes después de años de sedentarismo, ve al doctor y oriéntate con un especialista en deporte. Ellos te ayudarán a incorporarte a la vida activa de manera progresiva y segura.

¿Practicas algún deporte? ¿cómo te has sentido desde entonces: más ágil, más fuerte, más energético? Déjanos tu comentario en la sección de comentarios.

 

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Equipo Editorial Sofía

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